Hoy no me inspira la soledad de la luna, el dolor de la herida, el recuerdo del rechazo ni la traición de lo amado, hoy no me inspira la falta y el deseo de lo imposible, ni esa pasión interminable que recuerdo como si ajena fuera y en historias de un libro de historietas hubiera leído en esos atardeceres incontables de frustración sentimental.
Hoy me inspira lo posible, lo que vuelve con un rostro distinto y cordial, el sentir que el amor viene y va y no simplemente lastima en su lugar, hoy me inspira la esperanza de seguir creciendo con la misma pasión pero con otro ropaje.
No se cuando pueda terminar mi presente o si por el contrario no va a tener final, pero vaya que me ha recordado que se puede vivir con el alma en un hotel y no en un hostal. Que si me recuerda! que si me inspira! que si me hace sentir!
Ya no quiero siquiera pensar, no me interesa lo seguro, lo inseguro, lo cordial y lo absurdo, tendría que recapitular y escribir de nuevo la historia que llegué a imaginar en esas noches de romance tras bambalinas y una vela encendida a medio gas. Tendría que volver a replantear.
Hoy me inspira lo posible, lo que vuelve con un rostro distinto y cordial, el sentir que el amor viene y va y no simplemente lastima en su lugar, hoy me inspira la esperanza de seguir creciendo con la misma pasión pero con otro ropaje.
No se cuando pueda terminar mi presente o si por el contrario no va a tener final, pero vaya que me ha recordado que se puede vivir con el alma en un hotel y no en un hostal. Que si me recuerda! que si me inspira! que si me hace sentir!
Ya no quiero siquiera pensar, no me interesa lo seguro, lo inseguro, lo cordial y lo absurdo, tendría que recapitular y escribir de nuevo la historia que llegué a imaginar en esas noches de romance tras bambalinas y una vela encendida a medio gas. Tendría que volver a replantear.
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